Vísteme Despacio que Tengo Prisa…

vistemeDe joven uno veía la posibilidad de “saltar” ciertas etapas de la vida, como una forma
de acelerar la madurez, de empezar a ser grande, adulto, experimentado..

Recuerdo alguna vez haber estado completamente convencido de que trabajar y ganar mi dinero, tenia mucho más sentido que ir al colegio a aprender, digamos… trigonometría

-¿Para qué me hacen estudiar inglés? preguntaba a los cuatro vientos… y hoy resulta que vivo en Estados Unidos…

Con el correr de los años empezamos a darnos cuenta que las etapas no cumplidas son como piezas faltantes del rompecabezas de nuestra vida, piezas que ahora resultan enormemente más difíciles de hallar, de sobrellevar. Es algo así como aquel juego de mesa en el que si no prestábamos la debida atención, perdíamos un turno, y debíamos regresar varios casilleros atrás para comenzar de nuevo… Es esa misma sensación.

De nada sirve avanzar a toda velocidad si para cruzar la meta deberemos primero regresar en busca de cosas intencionalmente abandonadas. Avanzar no es llegar primero, es ir de a poco, con cuidado, con inteligencia, con sabiduría; y permitirle a cada cosa su tiempo y su momento. Prestemos atención a lo que viene, a lo que nos espera, para nunca más tener que mirar hacia atrás.